domingo, 4 de octubre de 2009

domingo 4 de octubre de 2009

ADIOS, "NEGRA" QUERIDA


Se nos fué la "Negra", eran las 5:15 cuando acompañada de familiares, amigos y artistas
nos dijo adiós.
En un comunicado sus familiares expresaron que Mercedes, "abandonó este mundo el dia de hoy, estuvo siempre acompañada, inclusive cuando ya no podia saberlo, por un desfile ininterminable de artistas y amigos, inclusive por ustedes"
"Nos queda la tranquilidad de que todos hicieron lo posible, inclusive nuestra querida amiga para quedarse un poco más entre nosotros"
Siempre estarás en nuestros corazones, núnca olvidaremos a la más grande "cantora" de nuestra Patria

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Raly Barrionuevo sintoniza con el pasado...


"Radio AM", el nuevo del santiagueño, propone clásicos del folklore.

 Volver a lo antiguo para cumplir un paso adelante. La idea es vieja como la modernidad, claro, pero todavía funciona. Sobre todo cada vez que las ocurrencias con las que la realidad construye el presente parecen agotadas de tanta necesidad de novedad.

Algo de eso le sucedió al melodrama europeo en la época de Giuseppe Verdi (quien palabras más, palabras menos, acuñó la frase que encabeza este párrafo) y, mucho más cerca, al tango, después del empujón endiablado que le dio Piazzolla. Al folklore le pasa seguido, condenado por su necesidad de autenticidad a reconstruir periódicamente los fundamentos, concretos e imaginarios, de una tradición.

Con Radio AM, también Raly Barrionuevo vuelve a lo antiguo. Después de ganar un lugar importante en la variada plaza del folklore, inflamando auditorios juveniles con una mirada propia en la que el que el ser santiagueño, el Che, el Subcomandante Marcos y los sin tierra, se conjugaban con estudiantes, Bob Marley y León Gieco, el cantor de Frías aborda ahora un disco interpretado con sobriedad acústica, modelado en base a un repertorio de recuerdos personales: los temas que de niño escuchaba en la radio y se reproducían en aquellas instituciones primordiales de la música universal que son las guitarreadas.

Un paréntesis. Junto a valses infalibles, como La Pulpera de Santa Lucía, Pedacito de cielo, Flor de lino y Temblando (obra maestra del aturdimiento amoroso), están además Zamba de usted, La atardecida, Zamba del ángel y Chacarera del sufrido.

Para sostener su voz ligera y uniforme, de expresividad y temperamento santiagueños, Barrionuevo ya no cuenta con los músicos que fabricaron su sonido en los últimos años (Christian Banegas, César Elmo); tampoco hay temas propios. Como quien pone entre paréntesis el pasado inmediato, para recuperar el pasado profundo, el santiagueño reconstruye aquí el sonido bello, sencillo y contundente que mejor le sienta a esas canciones. Para eso cuenta con su hermano Daniel al bombo, el excelente guitarrista riojano Luis Chazarreta y la entrañable pianista Elvira Ceballos.

El productor es Luis Gurevich, que además puso cuarteto de cuerdas en una versión de Milonga de si volvieras. La gráfica del disco también refleja esa búsqueda del pasado. Ya no hay gorritas de comandante, ni borceguíes, ni otros accesorios escénicos de afable beligerancia. Al frente de un clima antiguo, el cantor aparece fotografiado con saco oscuro, chaleco al tono, pañuelo austero al cuello y poncho con guarda sobre el hombro del corazón.

Antes de llegar a los 40 (Raly es clase ‘72), Barrionuevo hace las cuentas con un pasado que, a juzgar por los resultados de este disco, también le pertenece.


Del otro lado de la línea se escucha el estridente ajetreo de un bar, paréntesis necesario en la rutina de Raly Barrionuevo por Buenos Aires antes de proseguir con más entrevistas. Su voz, de todas formas, suena tranquila y pausada, como si estuviera sentado en algún lejano rancho de su Frías natal. Es que el músico santiagueño se muestra optimista tras la flamante edición de Radio AM, trabajo insular en el que deja de lado la autoría de canciones para evocar aquellos estándares folklóricos que escuchaba de niño en su pueblo.

Raly, introspectivo (y retrospectivo) entre tanto movimiento porteño, intenta repasar los motivos que hicieron nacer a Radio AM. "Es un disco que yo soñaba hacer en algún momento –recuerda–. Pero hay que situar este repertorio no en el lugar habitual, que es en el espectro clásico del folklore argentino y de la música en general, sino en mi niñez, en el mundo de Frías", aclara.

"Uno podría decir que no es así, porque hay sólo dos chacareras, hay muchos valses criollos, hay una tonada cuyana, hay zambas que no son santiagueñas. Pero hay que tener en cuenta que yo soy descendiente de una familia de origen catamarqueño, que se afincó después en Frías y vivió la bohemia de la década de 1960 y 1970. En esa época se tocaba música cuyana, valses criollos, obras que yo escuchaba en mi casa, donde en realidad habían muy pocos discos de música santiagueña", explica el cantautor.

A pesar del vínculo primario que Raly mantiene con esta vertiente folklórica, debió pasar mucho tiempo antes de que el músico la encarara desde el estudio. "Me crié con esa música, pero por esas cosas que tiene la vida me fui yendo por otros rumbos. No muy diferentes, en realidad, porque siempre me quedé dentro del folklore, mezclándolo un poco con rock o con canción, pero esta música de mi niñez había quedado un poco en el olvido. Por ahí toco en vivo algunos clásicos de Santiago, pero nunca los había abordado con tanto compromiso", reconoce.

Prohibido especular
Radio AM marca un alto en el camino más que un cambio de ruta, y por eso la figura del cantautor sigue más vigente que nunca: "Si tengo que elegir, me gusta más cantar mis canciones. De todas formas, Radio AM va más allá de la interpretación, está muy ligado a mí. No es que yo me haya lanzado a probar suerte tocando versiones, la obra no tiene ningún tipo de especulación, no dije ‘voy a hacer canciones viejas para ver si acaparo a un público mayor’. Hay artistas que ponen a sociólogos a hacer investigaciones de mercado para ver lo que van a grabar. Si yo estuviera haciendo eso, mejor me dedicaría otra cosa. Esto es música, es arte, no tiene que estar regido por ninguna especulación", arremete.

Otro ingrediente que emerge de la escucha del disco es (a pesar del repertorio tradicional) la novedad. "La idea era también buscar otros sonidos, al menos discográficamente, me interesaba tener un disco distinto a los que venía haciendo", comenta.

"Ahora estoy trabajando en un proyecto nuevo, pero éste me gustó tanto que lo voy a defender, lo voy a salir a tocar (en Córdoba, Radio AM va a ser presentado en octubre, en el Teatro Real)". ¿Y cómo lo encarará en vivo, teniendo en cuenta su naturaleza cuidada y preciosista? "Lo vamos a tocar con la misma banda con la que se grabó, en conciertos bien puntuales", destaca. Mientras tanto, sus acompañantes usuales (Christian Banegas, César Elmo) seguirán con Raly en las peñas (como la Trashumante, que lo trae este viernes a Córdoba) y en los festivales venideros.

–Estás por llegar a los 40, ¿eso influyó en la mirada atrás?

–Acabo de cumplir 37 y me siento muy bien, pero sí, el disco también tiene que ver con eso. Estoy grande, ya no soy un chico, y la retrospectiva que uno tiene ahora se torna más profunda. De todos modos, ya estoy en proyecto de grabar discos nuevos.

–En la gráfica aparecés de traje, ¿cómo lo tomará tu público más joven?

–No sé cómo lo pueden tomar, yo lo hice como un homenaje a mi viejo, que se vestía así para cantar esa música. Yo no me visto así, no me voy a dejar el traje puesto para siempre.

Radio actividad
La comunión entre la infancia de Raly y las canciones que canta en su nuevo disco se daba a través de la mediación mágica de la radio.

–¿Escuchás la radio?

Sí, siempre. Antes de poner la pava pongo la radio, todas las mañanas. Soy fanático de la radio AM, no escucho FM.

–¿Qué escuchás?

–Voy eligiendo programas, me gusta mucho Fabiana Bringas (La local de la casa, por Radio Nacional) después de la una, pero escucho de todo un poco.

–¿Te gusta escucharte a vos mismo en la radio?

–Es curioso escucharte en la radio, me provoca algo gracioso, medio anecdótico, es una cosa bastante simpática.

–¿Cómo ves la difusión a través de otros medios, como Internet?

–Internet está bueno, la comunicación mientras no incomunique es interesante, si no llega a un punto en que es peligrosa. Escucho programas de radio por Internet, pero no mucho, yo soy medio chapado a la antigua, me gusta el viejo aparato de radio AM.

Para agendar
Raly Barrionuevo se presenta hoy a las 22.30 en una nueva edición de la Peña Trashumante, en el Estadio Corazón de María (Jerónimo Cortés 460, Alta Córdoba). Anticipadas: $ 20, en María Callas (9 de Julio 241, Galería Vía de la Fontana, local 37) y en los Centros de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Humanidades y de Lenguas.

viernes, 15 de mayo de 2009

"Yamoncito"

Hoy, 15 de mayo, fui a mi lugar de trabajo. Por el camino unos chicos que pasaban me gritan -¡Profe! ¡no hay clases! - Entonces paro y le pregunto qué pasó? a lo que me dicen: falleció Juancito Correa... me quede mudo... No sabía qué decir... Les pregunte quién estaba en la escuela y me dijeron: Nadie. Solo las maestras. Lo van a velar a la vuelta de la cancha de Los Alcones! Nosotros vamos a ir... Con un nudo en la garganta, seguí mi camino hacia la escuela... Cuando llegué, era cierto. No había nadie en la escuela. Solo las maestras en la dirección reunidas comentando lo sucedido. Volví al pueblo, como dicen por allá, me dirigi hacia el hospital. Me encuentro con un tío de Juan "Yamón" me dijo: ¿querés pasar a verlo? le dije que si solo con un movimiento de cabeza... seguía mudo... caminaba por esos pasillos infinitos, blancos, llenos de impaciencia pasiente por alguna esperanza... Llegue a lugar donde estaba mi alumnito. Un cuadro tristísimo. Él envuelto en una frasada, con la ropita nueva que le habia regalado una tía, que era de una familia de buen corazón, la que le habria donado. Las mastras hacian una vaquita para comprar el cajoncito. ¡750 me pide el gente para el cajón! -dijo el tío... Los políticos no se hacen ver... Hasta ayer estaba contento, jugando, corriendo, saltando... Entuciasmado con la chancha que en estos días va a tener cría... Su madre llorando con tanto dolor preguntandose: ¿porqué me dajaste? si eras el compañero de mamá... que impotencia, que bronca, que dolor... Tenía 11 añitos, iba a tercer año. Preguntón como él solo. "Apichado" cuando no podía hacer algo o no le salía... Hoy nos dejaste. te vamos a extrañar. Juan Ramón Correa, que en paz descance...